Yukon Cells añade dos celdas libres al reparto abierto de Yukon, dándote un lugar donde aparcar una carta obstinada antes de arrastrar toda una pila por el tablero.

Solitario Yukon Cells añade al clásico reparto de Yukon un par de celdas libres, tomando prestados los espacios de estacionamiento temporal que hicieron famoso a FreeCell. El propio Yukon es un audaz primo del Klondike: la mayor parte de la baraja se reparte boca arriba desde el principio, y puedes levantar cualquier grupo de cartas, ordenado o no, para colocarlo sobre otra pila. Las dos celdas te dan margen para apartar una carta obstinada, lo que suaviza los enredos más difíciles de Yukon.
Cada partida se juega con una sola baraja y sin mazo, así que nada se vuelve a barajar una vez que empiezas. Algunas cartas de las pilas más altas empiezan boca abajo, pero con un poco de planificación la mayoría de las partidas se pueden resolver, y las celdas premian a quienes piensan uno o dos movimientos por delante en lugar de tomar la primera jugada legal.
Si te gusta la libertad de Yukon pero quieres un reto más suave, las celdas extra son un colchón bienvenido. Si prefieres el aprieto, resístete a usarlas hasta que de verdad necesites el alivio.
Si te gusta Yukon Cells, prueba Solitario Yukon, el juego en el que se basa, o Solitario Carta Blanca, el juego que le prestó esas dos celdas.
Si encuentras algo raro o tienes una idea para mejorar el juego, no dudes en contactarme.
¡Que lo disfrutes!
4 pilas de la base: construye por palo de as a rey.
2 celdas libres: cada celda contiene una carta a la vez y sirve como almacenamiento temporal para cualquier carta individual.
7 pilas del tablero: construye hacia abajo en colores alternos. La primera pila empieza con una sola carta boca arriba; de la segunda a la séptima, cada una comienza con una serie de cartas boca abajo, una más por pila conforme avanzas hacia la derecha, y después cinco cartas más repartidas boca arriba encima, con totales de columna de 1, 6, 7, 8, 9, 10 y 11.
Hay cuatro pilas de la base, una para cada palo.
Una carta puede añadirse a una pila de la base si es del mismo palo y una unidad superior a la carta superior de la pila. Las bases empiezan con un as y se construyen hasta el rey.
La carta superior de cada base puede volver a ponerse en juego si otra pila la acepta. Completar las cuatro bases gana la partida.
Hay dos celdas libres, ambas vacías al principio. Cualquier carta individual puede moverse a una celda vacía, y la carta que hay en una celda puede jugarse más tarde sobre el tablero o sobre las bases. Las celdas te dan un lugar donde guardar una carta que bloquea mientras liberas las que están debajo.
Siete pilas del tablero contienen 1, 6, 7, 8, 9, 10 y 11 cartas. La primera pila empieza con una sola carta boca arriba. De la segunda a la séptima, cada una comienza con una serie de cartas boca abajo, una más por pila conforme avanzas hacia la derecha, y después cinco cartas más repartidas boca arriba encima.
Una carta puede añadirse a una pila del tablero si es una unidad inferior a la carta superior de la pila y de color contrario. Por eso, la única carta que se puede jugar sobre un 8 negro es un 7 rojo.
A diferencia de la mayoría de los juegos, puedes tomar cualquier carta boca arriba junto con todas las cartas que tenga encima, formen o no una secuencia ordenada, y mover todo el grupo de una vez a otra pila.
Los huecos vacíos del tablero pueden llenarse con un rey, solo o encabezando un grupo de cartas.