Ceiling Fan cambia la estricta regla de palo de Fan por colores alternos, lo que abre más jugadas hacia un accesible 60% de probabilidades de ganar.

Ceiling Fan es una versión más fácil de Solitario Fan: en vez de seguir el mismo palo, construyes las pilas de abanico en colores alternos, lo que abre muchas más jugadas. Es un juego de una sola baraja, de dificultad media, con un 60% de probabilidades de ganar, y aquí la habilidad pesa más que la suerte.
Pertenece a la misma familia que Fan y Solitario La Belle Lucie, ambos repartidos como pequeños abanicos de cartas que vas despejando una a una.
Si encuentras algo raro o tienes una idea para mejorar el juego, no dudes en contactarme.
¡Que lo disfrutes!
4 pilas de la base: se construye hacia arriba del As al Rey en el mismo palo.
18 abanicos: construcción en colores alternos, una carta cada vez. Solo los Reyes pueden ocupar un abanico vacío. La mayoría de las pilas empiezan con tres cartas boca arriba; las dos últimas reciben dos cada una.
Hay cuatro pilas de la base.
Se puede añadir una carta a una pila de la base si es una unidad superior a la carta superior de la pila y del mismo palo. Así que la única carta que puede seguir a una J de corazones es la Q de corazones.
La carta que está encima de una pila de la base puede volver al juego si algún abanico la acepta.
Hay dieciocho abanicos, repartidos boca arriba: los primeros dieciséis reciben tres cartas cada uno, y los dos últimos reciben dos cada uno.
Se puede añadir una carta a un abanico si es una unidad inferior a la carta superior del abanico y de color contrario. Así que las cartas que pueden seguir a un 6 de picas son el 5 de corazones o el 5 de diamantes.
Cualquier carta destapada de un abanico puede moverse a la base o a otro abanico.
Solo los Reyes pueden ocupar un abanico vacío.
Solo se puede mover una carta a la vez; no se permiten secuencias.