Ocho pilas dispuestas en círculo, y cada carta que colocas se queda ahí para siempre. Circle Eight es un desafío de una sola baraja con aproximadamente un 10% de probabilidad de ganar.

Circle Eight Solitaire pertenece a la vieja familia de paciencias en las que cada colocación es definitiva y no hay vuelta atrás. Se colocan ocho cartas -tradicionalmente dispuestas en círculo, de ahí el nombre del juego- y el resto de la baraja se va volteando una carta a la vez. Cada carta que volteas puede colocarse sobre cualquier pila cuya carta superior sea un valor por debajo, sin importar el palo, y el conteo también gira en círculo: después de un Rey viene un As, luego un Dos, y así sucesivamente.
Lo duro es que una carta, una vez colocada, no vuelve a moverse jamás: no hay bases que la rescaten ni traslados entre pilas. Tienes dos pasadas por el mazo, y ganas si consigues colocar las 52 cartas sobre las ocho pilas. Elegir cuál de varias pilas compatibles debe recibir una carta es la única habilidad en juego. Es un juego difícil: las colocaciones erróneas no se pueden deshacer, y solo alrededor del 10% de las partidas terminan en victoria. Se juega con una sola baraja, donde el azar pesa más que la habilidad.
A los aficionados a este juego les sonarán Solitario Trusty Twelve y Solitario Sir Tommy.
El original, el clásico Solitario, es donde empezó toda esta familia de juegos.
Si encuentras algo raro o tienes una idea para mejorar el juego, no dudes en contactarme.
¡Que disfrutes jugando!
8 pilas del tablero: se construye hacia arriba por valor sin importar el palo, dando la vuelta del Rey al As. Aquí solo se pueden jugar cartas procedentes del descarte, y una vez colocadas no vuelven a moverse. Cada pila recibe una carta boca arriba.
Mazo: haz clic para voltear las cartas de una en una al descarte. Hay dos pasadas por el mazo.
Descarte: la carta superior es jugable.
Ocho pilas del tablero de una carta cada una. Todas las cartas se reparten boca arriba.
La carta superior del descarte puede añadirse a una pila del tablero si es una unidad superior a la carta superior de la pila, sin importar el palo. El orden es circular, así que un As puede jugarse sobre un Rey y un 2 sobre un As. Como resultado, un 9 de cualquier palo puede jugarse sobre cualquier 8.
Las cartas que ya están en el tablero no vuelven a moverse jamás, ni a otra pila, y tampoco hay bases a las que enviarlas.
Como las cartas nunca salen del tablero, las ocho pilas nunca pueden quedar vacías.
Hay una pila de descarte y las 44 cartas restantes forman el mazo.
Al hacer clic en el mazo, se reparte una carta del mazo al descarte. Cuando el mazo se agota, el descarte se voltea para formar un nuevo mazo; hay dos pasadas en total.
La carta superior del descarte puede jugarse en cualquier pila del tablero que la acepte.
El objetivo es trasladar toda la baraja a las ocho pilas del tablero. Si el mazo y el descarte están ambos vacíos, la partida está ganada.